Déjate
seducir por el Hotel Palau
del Mar a
través de los cinco sentidos
Déjate
seducir por los placeres de este hotel a través de los
cinco sentidos. La vista y el olfato son agradablemente complacidos
incluso antes de llegar al Palau del Mar. El Puente de
las Flores situado a unos pasos, es una explosión de colores,
texturas y aromas que varían sus formas y variedades cada
tres meses. Es un buen comienzo para entrar en un mundo de sensaciones.
Ubicado en un antiguo barrio de Valencia, el Palau de la Mar
se sitúa en una localización inmejorable. Un céntrico
hotel en un entorno tranquilo desde el que se puede ir a pie
al teatro como el Principal o el Olympia-, a Galerías
de Arte, a los Jardines del Turia, la Plaza de Toros, el Museo
de Bellas Artes o el Instituto Valenciano de Arte Moderno IVAM-
o monumentos como la Basílica Virgen de los Desamparados,
entre otros.
Un hotel que lo conforman dos edificios que, en su interior,
se comunican armónicamente. Esta fusión sólo
se percibe por la mágica combinación de dos fachadas
que en su pasado formaban parte de viviendas separadas. El edificio
principal es un antiguo Palacete urbano de la segunda mitad del
XIX, patrimonio de la ciudad, que se ha rehabilitado completamente
manteniendo la estructura y que se ha ampliado a través
del edificio contiguo.
En su interior, se han mantenido
inalterables los
elementos que más interés ornamental y arquitectónico
poseen, como carpinterías, cerrajerías, armaduras
metálicas, adornos florales, etc., conservando y recuperando
piezas de gran belleza, como el caso de las balaustradas y las
barandillas de las escaleras.
Además, se mantienen las características de iluminación
a través del patio y con una iluminación cenital-
y el lucernario. Y es que la gran particularidad de este singular
hotel es la variedad de habitaciones que ofrece: la suite presidencial
con vistas al exterior situada en la segunda planta, habitaciones
abuhardilladas, la júnior suite con salón en un
único espacio tipo loft, habitaciones que dan al patio,
algunas con terraza particular
Multitud de detalles hacen de la habitación una zona especial,
como la asimetría de las luces para romper voluntariamente
la línea y encontrar una armonía.
El textil apuesta por los materiales de suave textura de la mayor
calidad, las bañeras modernas imitando el estilo antiguo
apoyadas por patas-soporte también en wengé. Algunas
de ellas, con terraza particular. Se ofrece además servicio
de mini-bar gratuito y carta de almohadas.
Un hotel de ensueño que no debes perderte por nada del
mundo.